Porte antiguo


Seguro que pocos asocian esta mesita de aspecto envejecido con un producto de Ikea, pero hay manos muy hábiles que saben dar ese aire antiguo a cualquier objeto que se les ponga por delante.

Ana es la propietaria de dos de esas manos, y nos cuenta algo de esta transformación:

"Hola, te mando una pequeña transformación que le hice a la mesita ASPELUND para adecuarla un poco más a mis gustos. Básicamente la forré por dentro con papel de pegar, la pinté de otro color, le cambié el pomo, y le añadí un lienzo pintado con motivos de Bauernmalerie al óleo".

Cuenta hasta seis


Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... cuánto tiempo pasa hasta que los niños son capaces de comprender los números sin que uno sea uno, dos sean dos y tres sean muchos.

Bueno es que se acostumbren a verlos por ahí, y si se visten de colores alegres mejor que mejor.

Villa Los Peques, una pequeña gran casa para soñar


Qué no daríamos algunos por volver a ser niños y jugar, jugar, y jugar. Pasar los veranos solo cubiertos por un bañador siempre húmedo que acabe la temporada desteñido; por tener el pelo mojado por las tardes, por comer bocatas a las seis, por andar descalzos y subirnos a un árbol, por tener una casa a nuestra medida en la que escondernos y vivir nuestra muy real vida ficticia...

Viendo la casa que Sara ha construido en su jardín, muchos querríamos ser niños. O directamente hijos suyos, para poder disfrutar de este pequeño universo, hecho con madera, ilusión y amor.

Sara compró la casita en un kit, pero supo cómo personalizarla al máximo, tiñendo las paredes con tintes BEHANDLA y aportando detalles de color y organización que la hacen distinta a las demás.