Qué no daríamos algunos por volver a ser niños y jugar, jugar, y jugar. Pasar los veranos solo cubiertos por un bañador siempre húmedo que acabe la temporada desteñido; por tener el pelo mojado por las tardes, por comer bocatas a las seis, por andar descalzos y subirnos a un árbol, por tener una casa a nuestra medida en la que escondernos y vivir nuestra muy real vida ficticia...
Viendo la casa que Sara ha construido en su jardín, muchos querríamos ser niños. O directamente hijos suyos, para poder disfrutar de este pequeño universo, hecho con madera, ilusión y amor.
Sara compró la casita en un kit, pero supo cómo personalizarla al máximo, tiñendo las paredes con tintes BEHANDLA y aportando detalles de color y organización que la hacen distinta a las demás.
Sobre el azul intenso de la fachada, colocó unos manteles individuales PANNÅ y una barra BYGEL en la que colgar unos recipientes para usarlos como macetas.
La puerta de entrada se solucionó con una cortina VITAMINER, un divertido arco iris que da acceso al paraíso.
En el interior, una estantería LACK se adaptó a la perfección en el hueco destinado a asiento o cama.
No tiene desperdicio, os animo a que sigáis la visita en el blog de Sara, todavía hay mucho por descubrir.
Más de Sara en Mamis y Bebés.
increible :)
ResponderSuprimirAy que ilusión me hace ver mi casita aquí!!!!! No os lo podéis imaginar!!!! Me alegro de que os haya gustado... mis hijas están emocionadas. Por cierto, en honor a la verdad, la casa no hubiese sido posible sin mis padres, porque uno es el rey del bricolage y la otra tiene unas manos que para sí las quisiera mucha gente. Lo mío era dirigir las obras y hacer de "pinche". Y bueno, dar las ideas, también :)
ResponderSuprimirRealmente preciosa, me dan ganas de volver a ser pequeña como dice Marta. Felicidades por tu gran trabajo.
ResponderSuprimirUn gran trabajo sin duda, muchas gracias por mostrárnoslo y un abrazo muy fuerte a tus niñas, que suerte tienen!!!
ResponderSuprimirGracias a todos por comentar, un saludo.
Mola mil, si es que eres una artista.
ResponderSuprimir¡Qué preciosidad! Las niñas de Sara estarán felices con esta casa tan bonita. Bueno, yo sólo tengo igual el medidor de vinilo con forma de planta. Ya tengo para ir empezando, ja,ja. Un beso, Ana
ResponderSuprimirMe gusta mucho, a ver si me inspiro y hacemos algo así para nuestro hijo
ResponderSuprimiruna casita preciosa, y muy buena la explicacion que da en su blog de todo el proceso.
ResponderSuprimir¡quien pudiera tener 700 €!!
Me encanta!
ResponderSuprimir