Seguimos obstinados en desobedecer al más pintado. Puestos a salvar, pasamos de manteles y nos vamos de cabeza hacia los pendientes, que nos esperan agarraditos unos a otros en el joyero, sumidos en la oscuridad de su encierro y con miedo a ser separados para siempre en medio del caos.
María José utilizó un salvamanteles LENDA como lienzo en el que exponer y ordenar sus pendientes y, por qué no, salvarlos del sin dios.
Es una buena idea pero... tiene su pero....
ResponderSuprimirLos pendientes, bueno y todo metal, se mancha y deteriora más si le da la luz, el aire etc...
Yo haría lo mismo pero cubierto con una tapa, o dentro de un cajón.
Un saludo
a mi me preocupa el "arañar" la pared al poner los pendientes.. ¿pasa?
ResponderSuprimiraun asi es una idea estupenda! un saludo :)