De dormir con su peor enemigo a la cabeza a sentirse resguardada por él. La transformación del cabecero BRIMNES fue un bálsamo para Nieves, que por obra y gracia de unos simples papeles, pudo por fin dar con la decoración ideal. Nos lo cuenta así:
"Os quiero enseñar, como tuneé mi cabecero Brimnes. Lo compré simplemente por la capacidad de almacenaje que tiene, pero no me convencía el diseño, no pegaba nada con la decoración de mi habitación.
Así que estuve odiándolo varios meses, hasta que un día en una papelería británica me encontré con unos papeles de florecitas que me encantaron, los compré y al llegar a casa y ver el cabecero... Vamos, que lo pegué un poco a la locura y el resultado creo que es muy chulo.


