Esconder el polvo debajo de la alfombra ya no está de moda, ahora lo que se estila es escamotear los cables que alimentan todos los aparatejos que tenemos en casa. Cables que necesitan sus correspondientes bases múltiples, tan feas las condenadas que piden a gritos un escondite donde llorar sus penas.
Juan Luis Vera encontró una solución práctica y decorativa y nos lo cuenta así:
"Harto de probar mesas auxiliares, en la cuales quería poner el router, el teléfono fijo y los mandos a distancia, tuve la idea de probar con la mesa TROLLSTA. Solo tenía el inconveniente de que su diseño podía no encajar bien con el resto de mobiliario más contemporáneo.







