Sin hilos, ahora lo queremos todo sin hilos. Esos benditos conectores que nos proporcionan energía, conexión, música, charla y en definitiva, una ventana al mundo, han caído en desgracia en esta era de la comodidad inalámbrica.
Carmen encontró la forma de hacerlos desaparecer de la vista consiguiendo un escritorio despejado y libre de cables.
Así nos lo cuenta Carmen:
"¿Cuál es el mayor invento para este mundillo de la informática? Pues para mí el WIFI, que traducido de manera sui géneris quiere decir: que no haya ni un cable a la vista.
Bueno, casi ni uno, que es totalmente imposible quitarlos todos, pero que yo ya tenía pesadillas con tanto cable por encima y por debajo de la mesa, recogidos en rollitos que se iban llenando de polvo... ¿os suena?

